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Zarza Capilla. Un pueblo de Auroros
Con el nombre de “arquitectura popular”
se apoda a aquella que nace directamente del pueblo. Se configura debido
a una herencia de años, pero además a otras características
como son las condiciones geográficas, morfológicas o al
carácter eminentemente rural...
Una de las características principales es que el
pueblo está formado por dos núcleos separados por un kilómetro
y medio de distancia, que da lugar a dos morfologías diferentes:
· Zarza Capilla La Nueva: Situado en un llano, calles
anchas y rectas. Posee una morfología cuadrangular que obedece,
no sólo al llano, sino a una concepción predeterminada.
· Zarza Capilla la Vieja: Zarza Capilla se encuentra en la ladera
de una sierra, con calles con pendiente, angostas y muchos quiebros.
Los materiales más típicos utilizados en
las construcciones han sido la piedra, la madera, el yeso y la arcilla
(el adobe).
Las casas típicas de Zarza Capilla, se adaptan a
las condiciones climáticas. Los gruesos muros de piedra y barro
protegen con eficacia de las inclemencias del tiempo, la dureza del invierno
y el calor del verano.
Los nombres de sus calles evocan historia: Calle Toril
y Torilejo, Calle Parchel, Calle Sierra..., son las vías originarias
del pueblo. A veces son personajes ilustres los que dan nombre a las calles,
otras anécdotas históricas y otras topónimos.
La casa responde a las necesidades sociales y laborales
de los individuos la habitan. Podemos decir por tanto, que la casa es
reflejo de sus moradores.. Saber quién vive en una casa, su nivel
socioeconómico o sus creencias, pueden ser descubiertas con una
simple ojeada a la misma.
La típica casa de Zarceña, al igual que otras
de la zona, está formada por dos plantas, la planta baja y la alta
o doblado que alberga todo tipo de objetos y alimetos...
La cocina es la parte de la casa más
importante, ya que es la zona de socialización. Espacio donde se
enseñan las costumbres, los oficios... En la cocina, un Auroro
antiguo puede enseñar a su nieto la música, las historias
pasadas, el rezo del Rosario..., puede iniciarlo en una tradición
de antaño. La cocina se divide en dos partes a través de
un tabique o un arco: El hogar donde se encuentra el fuego y una gran
campana o “jumero” y otro espacio más exterior.
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